Las tortugas usaban un sistema de salida basado
en la rotura de niveles anteriores para salir de forma rentable de
sus posiciones.
Hay un lema en los mercados que es el siguiente:
"no te puedes arruinar tomando beneficios". Las tortugas no estarían
de acuerdo con ese lema. Salirse de posiciones ganadoras muy
pronto para tomar un pequeño beneficio es uno de los errores más
comunes cuando se opera con sistemas seguidores de tendencia.
El precio nunca se mueve en línea recta, por
tanto es necesario dejar que los precios se muevan contra nuestra
entrada si queremos coger la tendencia. Esto se traduce en ver cómo
ganancias de entre un 10 y un 30% se pueden convertir en una pequeña
pérdida al comienzo de una tendencia. En la mitad de una tendencia
esto se puede traducir en ganancias entre un 80 y un 100% reducirse
un porcentaje de un 30 o 40%. La tentación de cerrar la posición con
beneficios puede ser enorme.
Las tortugas sabían que el punto donde se toma el
beneficio puede marcar la diferencia entre ganar y perder.
El sistema de las tortugas ejecuta su entrada en
la rotura de niveles. La mayoría de las operaciones no resulta en
una tendencia lo que implica que la mayoría de las operaciones
termina en pérdidas. Si las operaciones ganadoras no consiguieran la
suficiente ganancia como para compensar las pérdidas las tortugas
habrían perdido dinero. Cada sistema de especulación tiene un punto
óptimo de salida que es diferente en cada caso.
Consideremos el sistema de las tortugas, si se
sale de las posiciones ganadoras a 1N de beneficio mientras se sale
de las perdedoras a 2N entonces se necesitarían el doble de
operaciones ganadoras que de perdedoras para compensar.
Hay una relación compleja entre todos los
componentes de un sistema de especulación. Esto significa que no se
debe considerar el sistema de salida sin haber tenido en cuenta el
sistema de entrada, la gestión del riesgo y del capital entre otros
factores.
Una salida apropiada de las posiciones ganadoras
es uno de los aspectos más importantes de un sistema de trading y el
menos considerado. Puede marcar la diferencia entre ganar y perder.