Las tortugas usaban las Unidades como base para el
tamaño de la posición, y estas unidades estaba ajustadas al riesgo
por volatilidad, la Unidad era una medida simultáneamente del tamaño
y del riesgo de las posiciones.
A las tortugas les dieron reglas de gestión de
capital que limitaban el número de unidades que se podrían
comprometer en un momento dado, en cuatro niveles diferentes. Esas
reglas minimizaban las pérdidas en los periodos desfavorables.
Los límites eran los siguientes:
|
Nivel |
Tipo |
Unidades Máximas |
|
1 |
En un solo mercado |
4 unidades |
|
2 |
Mercados muy correlacionados |
6 unidades |
|
3 |
Mercados poco correlacionados |
10 unidades |
|
4 |
En una sola dirección (largo
o corto) |
12 unidades |
En el caso de mercados muy correlacionados solo se
permitían 6 Unidades en una dirección en particular (largo o corto,
por ejemplo comprado 6 unidades o vendido 6 unidades). Mercados muy
correlacionados incluyen: Oro y Plata, Crudo y Gas, Franco Suizo y
Marco Alemán (en aquel momento), Eurodólar y Bonos del Tesoro.
En el caso de mercados poco correlacionados habría
un máximo de 10 unidades en una dirección determinada. Mercados poco
correlacionados incluyen: oro y cobre, plata y cobre y muchas
combinaciones de Cereales y Grano en que las tortugas no podían
operar.
El máximo absoluto en una única dirección largo o
corto eran 12 unidades. Así, uno podía estar comprado o vendido un
máximo de 12 unidades simultáneamente. .
Las tortugas decían que estaban "cargados" cuando
estaban operando con el máximo número de unidades para un nivel de
riesgo determinado. Así, "cargados en el Yen" significaba operar en
el Yen con 4 unidades. "Completamente cargados" significaba que
estaban operando con las 12 unidades.