Después de su ratificación por los
gobiernos signatarios la OPEP se registró ante las Naciones Unidas
el 6 de noviembre de 1962. Fue oficialmente reconocida como una
organización internacional por el Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas el 30 de junio de 1965. (Resolución de las Naciones
Unidas No.6363)`. La OPEP tuvo su sede en Ginebra (Suiza) entre 1960
y 1965, y después trasladó su sede a Viena, gracias a las
facilidades que otorgó el gobierno austriaco.
La OPEP "puede tener una gran
influencia en el mercado de petróleo, especialmente si decide
reducir o aumentar su nivel de producción". La OPEP controla
aproximadamente el 43% de la producción mundial de petróleo y el 75%
de las reservas de petróleo. Su dominio en las exportaciones de
crudo se sitúa en alrededor del 51%. Además, concentra la totalidad
de la capacidad excedentaria de producción de petróleo del mundo, lo
que, de facto, convierte a la OPEP en el banco central del mercado
petrolero.
La cuota de mercado de la
organización aumentará en el futuro, ya que la Agencia Internacional
de la Energía prevé que la producción de petróleo convencional de
los países que no forman parte de la OPEP alcanzará su cenit
alrededor de 2015.
Aunque en sus comienzos no tuvo la
fuerza suficiente para hacer frente a la política de las
multinacionales, a partir de 1971 la OPEP decidió nacionalizar las
empresas de explotación situadas en su territorio, y en 1973 inició
importantes subidas en los precios. A partir de entonces, la OPEP
ocupó el primer plano de la actividad económica mundial, porque sus
decisiones en materia de precios afectan directamente a las
economías occidentales.
Cabe destacar que
otros países productores de petróleo, aunque no son
integrantes de la OPEP, como México, Noruega, Rusia,
Kazakhstán, Omán o Egipto, participan regularmente
como observadores en las reuniones ordinarias del
grupo.