El 28 de enero
, sólo dos años después de la catástrofe
del Torrey Canyon, se volvió a repetir otra catástrofe
de características similares, esta vez sobre las costas de
California. Un pozo offshore que trabajaba frente a las playas
norteamericanas, derramó una considerable cantidad de crudo que
contaminó una extensa zona del canal de Santa Bárbara. A pesar
de la conmoción en la opinión mundial, particularmente en la
norteamericana, sólo cuatro meses después del accidente el pozo
entraba de nuevo en servicio.
Según el Tanker Advisory
Center de Nueva York, en un corto periodo de 5 años
solamente (entre 1969 y 1973), se perdieron en todo el mundo 82
petroleros, con un total de 3.299.000 t.p.m., derramando en
conjunto unas 719.000 tn. de petróleo. Hasta finales de 1974 se
habían contabilizado en todo el mundo, alrededor de quinientos
accidentes con pérdidas de crudo.
El 11 de febrero,
el petrolero con 14 años "Julius Schindler", por causas
desconocidas vertía al mar 92.087 tn. de crudo en el puerto de
Punta Delgada, Azores, según Intertanko, otras fuentes señalan
que la cantidad derramada fue de 9.000 tn.
