Es importante tener claro que
no es lo
mismo la elusión fiscal que la evasión fiscal (tax avoidance versus
tax evasión).
La
mayoría de los autores identifican la utilización de los paraísos
fiscales con actividades de evasión y fraude fiscal. Otros, en
cambio, piensan que tales territorios se relacionan más con
actividades legítimas de planificación fiscal internacional. De ahí
la pugna entre personas y gobiernos favorables a su creación y
frente a los que luchan por combatirlos e imponerles sanciones o
mecanismos que traten de eliminar sus efectos.
Por eso, en relación con esa definición, debemos
precisar y distinguir una serie de conceptos importantes como son
la “evasión fiscal” que es ilegal, de la “elusión de impuestos”, que
no lo es y el planeamiento tributario, que tienen de común el mismo
efecto, menos ingresos recaudados para el fisco.
La elusión fiscal es la pieza clave de la
planificación fiscal. Representa el aprovechamiento de los recursos
legales disponibles para conseguir la mínima carga fiscal o para
diferir en el tiempo su impacto. Además, permite al contribuyente
evitar que se realice el hecho imponible, con el fin de no pagar los
tributos o abaratar los costos tributarios, procurando para ello
forzar alguna figura jurídica establecida en las leyes. Eludir es
perfectamente legal y se combate con una análisis económico de los
hechos que permita al auditor determinar la verdadera naturaleza de
las operaciones realizadas por los agentes económicos para evitar el
pago de los impuestos.
La evasión fiscal consiste en sustraer la actividad
al control fiscal y, por tanto, no pagar impuestos. Por lo tanto se
configura como una figura delictiva, ya que el contribuyente no
cumple con sus obligaciones tributarias, convirtiendo su conducta en
una infracción que debe ser sancionada. Intenta reducir los costos
tributarios, utilizando para ello medios ilícitos y vedados por las
leyes, como el contrabando, fraude, etc. contra los que las
autoridades deben luchar con todos sus medios legales para conseguir
recuperar los ingresos perdidos
La evasión
fiscal es un delito que existe desde los tiempos en que el tributo,
nombre que se le dio al impuesto antiguamente, era considerado como
un símbolo de sumisión del vasallo a su señor y que era percibido en
forma arbitraria, atrayendo como consecuencia que fuese fuertemente
repudiado.
Se han dado
diferentes definiciones de evasión fiscal, así, por ejemplo, señala
el economista brasileño Antonio Alberto Sampaio:
"Estímese la
evasión fiscal `lato sensu´ como toda y cualquier acción u omisión
tendiente a suprimir, reducir o demorar el cumplimiento de cualquier
obligación tributaria".
Gioretti
en su libro "La Evasión Tributaria" indica que:
"cualquier hecho, comisivo u omisivo, del sujeto pasivo de la imposición que
contravenga o viole una norma fiscal y en virtud del cual una
riqueza imponible en cualquier forma resulte substraída, total o
parcialmente, al pago del tributo previsto por la ley, constituye
una evasión tributaria."
Se observa
en estas definiciones que el objeto de la evasión fiscal está
constituido por el deseo del individuo de no pagar los impuestos
valiéndose para ello de las fallas o lagunas existentes en la ley y
de actuaciones deshonestas y mal intencionadas para ocultar la
realidad de los hechos.
Cuando hablamos de planeamiento tributario, debemos
entender aquella herramienta utilizada por profesionales ligados a
la tributación, cuyo objetivo primordial es estudiar las vías
pertinentes para el ahorro en el pago de impuestos, evitando
posibles sanciones y multas.