Su economía se basa sobre todo en el
turismo y en el sector financiero, que se benefician de su condición
de paraíso fiscal. Las Bahamas tienen una gran variedad de bancos
internacionales establecidos en sus islas; actualmente están
otorgadas más de 396 licencias bancarias. La legislación vigente
obliga a mantener la confidencialidad en todo aspecto.
Las Bahamas son uno de los mayores
paraísos fiscales del mundo, prácticamente carece de impuestos
y los ingresos del estado provienen mayoritariamente de los pagos
que hay que hacer para registrar la compañía y de los derechos de
aduanas.
Con una alta estabilidad política y
muy pocos requisitos para la constitución de empresas, Bahamas es
una magnífica opción para la creación de una compañía offshore.