Andorra es un gran free shop de
65.000 habitantes y 468 Km2. En la frontera entre Francia y España,
se mantiene gracias a las ventajas fiscales, y a su amplia variedad
de buenos productos (perfumes, cigarros y relojes).
Lo que convierte a Andorra en un
paraíso fiscal es el hecho de que sus impuestos son realmente bajos
y que su legislación sobre secreto bancario es igualmente muy
apropiada, garantizando un alto nivel de secreto en sus cuentas. No
existe impuesto sobre la renta ni IVA. Andorra carece, igualmente,
de divisa propia por lo que la peseta y el franco son las monedas
que se utilizan para las transacciones comerciales sin que existan
controles al respecto.
La legislación andorrana es
especialmente beneficiosa para los jubilados por lo que cada vez son
más los españoles que la usan así como muchos de nuestros
deportistas profesionales.