El nombre
oficial completo, libra esterlina (en plural libras esterlinas), es
usado sobre todo en contextos formales y también cuando es necesario
distinguir la moneda que se usa en el Reino Unido de las que se
utilizan en otros países y que tienen el mismo nombre. El nombre de
la divisa — pero no los nombres de sus unidades — a veces es
abreviado solamente a "esterlina", particularmente en los mercados
financieros de venta al por mayor; por ejemplo "pago aceptado en
"esterlinas", pero no "eso cuesta cinco esterlinas". El
término libra británica es usado comúnmente en situaciones menos
formales, aunque no es un nombre oficial de la divisa.
Después de la
adopción del euro por varios países, la libra se convirtió en la
divisa más antigua del mundo que aún se utiliza, y actualmente tiene
la tercera porción más grande de monedas de reserva a nivel mundial,
después del dólar estadounidense y el euro. La libra esterlina es la
cuarta divisa más intercambiada en el mercado internacional de
intercambio detrás del dólar, el euro y el yen japonés.
En 1931, la
Unión Europea obligó al Reino Unido a adoptar el sistema decimal y
actualmente una libra equivale a 10 chelines y a 100 peniques.