Bauer se centró en
explicar cómo mejorar el proceso de desarrollo económico
ligado a la libertad, propiedad individual, instituciones y
libre comercio, especialmente para los países
subdesarrollados, adoptando una postura contraria a muchos
de los analistas de la época de la posguerra a la II Guerra
Mundial, que creían necesario el socialismo, intervención
estatal y planificación centralizada. Bauer desarrolló esta
idea tras su investigación de la industria del caucho en
Malasia y del cacao en África Occidental, observando cómo el
libre comercio a través de la exportación de esos productos,
hizo enriquecer a multitud de campesinos pobres.
También se mostró
desafiante ante la visión dominante del círculo vicioso del
subdesarrollo (según la cual los países tercermundistas no
podían desarrollarse sin la ayuda externa), creyendo en la
capacidad endógena de los países subdesarrollados para
acumular riqueza y generar crecimiento y desarrollo, si se
les deja. Se mostró contrario a las donaciones de dinero de
los países ricos hacia los subdesarrollados, que no hacen
más que favorecer a los gobiernos corruptos, y a las ayudas
condicionadas tal y como estaba planteadas. También criticó
las regulaciones de precios y normas restrictivas del
comercio. Sin embargo, sí que creía en la libertad y libre
mercado como factor de progreso de los países
subdesarrollados. Asimismo, se negó a aceptar la idea de que
los países desarrollados crecieran a costa de los
subdesarrollados. También desligó la idea imperante de la
relación directa incremento de población-desarrollo.
Fue en los años 50 y
60 cuando Bauer tuvo que ejercer una gran oposición a las
medidas para la reducción de la pobreza propuestas, entre
otros, por
Myrdal y Paul
Baran. Bauer, al contrario, creía en que las funciones
del gobierno debían ser limitadas, que la intervención
estatal, privación de libertad y proteccionismo sólo
favorecían la corrupción, economías sumergidas y
persistencia de pobreza.
Su labor ha sido
reconocida por el Cato Institute, que decidió otorgarle el
18 de abril de 2002 el primer "Premio Milton Friedman al
avance de la libertad". Sin embargo, Bauer no pudo recoger
el premio, pues falleció en Londres el 2 de mayo de 2002, a
la edad de 86 años, siete días antes de la entrega del mismo
en el 25º Aniversario del Cato Institute.